En diciembre de 2000, con motivo del 75º aniversario de la presencia marista en Málaga, se editó un número extraordinario de la Revista Colegial VICTORIA en la que se recogía la historia de esta andadura.

Entresacamos, a continuación, algunos textos e imágenes de dicha publicación. 


En 1924 se celebró en Madrid el Congreso Pedagógico Católico, asiste de visita al mismo el Rey Alfonso XIII acompañado de la Reina y de un amplio séquito en el que figuraban varios obispos. El rey se detuvo especialmente en el stand de los Hermanos Maristas y mostró interés por los libros de la editorial F.T.D. y por los trabajos realizados por alumnos. Don Manuel González, Obispo de Málaga, -beatificado en Roma el mes de abril de 2001- quedó entusiasmado y solicitó al Superior, Hermano Nicóstrato, que fundara un Colegio Marista en Málaga. Este fue el punto de partida de nuestra historia colegial. En los años que siguieron, miles de pequeñas historias particulares y diferentes sedes han ido configurando nuestra realidad.

Primera sede


El día 14 de septiembre de 1924 llegan a Málaga los primeros Hermanos Maristas, el Hermano Guzmán y el Hermano Luis Onesíforo, y fundaron el primer Colegio que abrió sus puertas en Calle Santa María donde había estado el Seminario hasta entonces. El alquiler de las dependencias episcopales fue de 18.000 pesetas anuales. Las primeras semanas los Hermanos comen y duermen en una fonda sita en la misma calle Santa María mientras acondicionaban el Colegio. Las obras para su puesta en funcionamiento ascendieron a 10.000 pesetas. El día 1 de octubre de 1924 el Colegio abre sus puertas. El primer alumno que llegó al Colegio fue Rafael Poyatos Crespo, seguido por los hermanos Diego, Emilio y José Luis Narbona Márquez. Al final del primer día de clase, el número total de alumnos llegó a 25.
El 14 de octubre de ese mismo año, la Comunidad Marista se incrementa con dos nuevos Hermanos, el Hermano Luis Venancio y el Hermano Carlos Víctor. Aquellos primeros cuatro Hermanos eran hombres llenos de una convicción profunda en el mensaje de Champagnat, y de una arraigada devoción mariana. Con corazón sencillo y llenos de espíritu comunitario, pronto sembraron con su vida una forma de ser y sentir en la tierra fértil de aquella infancia y juventud. Al clausurarse el primer curso escolar, en junio de 1925, había matriculados 100 alumnos.

Los cursos 1924 a 1931 fueron años de paz. Se estudiaba todos los días y se rezaba el Rosario. Los jueves por la tarde no había clase, y por la mañana se estudiaba la Cartilla Moderna de Urbanidad. A partir del 11 de mayo de 1931, tras los disturbios de Madrid, se inician los saqueos de iglesias y conventos en toda España. El Palacio Episcopal no se libra de estos actos y en mayo de 1931 fue incendiado, afectando dicho incendio a las dependencias colegiales.

Segunda sede


Unos meses más tarde, tras ubicarse provisionalmente las clases en unos locales cedidos por los Salesianos, el Colegio abre de nuevo sus puertas en el nº 9 del Paseo de Sancha, en el edificio conocido como “Villa Tetuán”, sede actual de la Escuela de Turismo. Al estar oficialmente prohibida la enseñanza religiosa, el Colegio estaba a nombre de Don Ignacio Sastre, profesor seglar de Letras Españolas y Latín, quien durante mucho tiempo ejerció su docencia en el Colegio. El curso 1931/32 se inició en noviembre con menos alumnos, debido a la lejana ubicación del nuevo Colegio y el ambiente anticlerical que reinaba en la ciudad. La novedad más llamativa para los niños fue encontrarse a los Hermanos sin la sotana, visten de paisano siguiendo las normas del Gobierno y utilizan su nombre de pila en lugar del nombre adquirido al profesar. Pese a todo, el Colegio mantuvo la denominación de “Colegio Nuestra Señora de la Victoria”. Dentro del Colegio reinó el mismo ambiente moral y educativo que en calle Santa María. El número de alumnos fue creciendo año tras año.

En 1935 se llegaron a tener matriculados a 300 alumnos, igualándose las cotas del primer Colegio. En julio de 1936, fecha de inicio de la Guerra Civil, la Comunidad de Hermanos Maristas en Málaga estaba compuesta por nueve miembros: el Hermano Guzmán, el Hermano Teógenes, el Hermano Fernando María, el Hermano Roque, el Hermano Dalmiro, el Hermano Luciano, el Hermano Isaías, el Hermano Pedro Jerónimo y el Hermano Paulino León. Seis de estos nueve Hermanos mueren martirizados. El 27 de agosto de 1936 son asesinados los Hermanos Teógenes, Luciano y Pedro Jerónimo. El 24 de septiembre los Hermanos Guzmán y Fernando María y el 18 de octubre el Hermano Roque.

Tercera sede


En octubre de 1937 vuelven los Hermanos Maristas a Málaga refundándose el Colegio. Se alquiló el Palacio del Marqués de Valdecañas, en el nº 2 de la Calle del mismo nombre, junto a la actual Plaza de San Francisco. En este enclave permanecerá el Colegio hasta el curso 1947/48. En el primer curso, el Colegio cuenta con 169 alumnos; en el año 1939 se alcanza la cifra de 400 alumnos, superando los 500 alumnos el último curso escolar en esta tercera sede 1947/48. Las instalaciones, bastante incómodas, resultan insuficientes para las numerosas peticiones, y la adjudicación del edificio a otra orden religiosa obligan a la Institución a realizar gestiones para buscar una nueva ubicación al Colegio.

A finales de 1943, los Hermanos ya habían adquirido casas y solares en la Plaza de Santa María y Calle Mundo Nuevo, pero diversas circunstancias hicieron fracasar su construcción, por lo que recurrieron al Señor Obispo, Monseñor Herrera Oria. Éste intercedió ante el sacerdote Don José del Real para que vendiera a los Hermanos la casa y el solar de su propiedad, situados en Calle Victoria. En agosto de 1948 se hace el traslado de los enseres y el 28 de octubre se entregan las llaves de Marqués de Valdecañas a las Hermanas Nazarenas.

Sede actual


El curso 1948/49 el Colegio abre sus puertas en el actual emplazamiento de Calle Victoria nº 108 (entonces Plaza de la Victoria nº 23). La finca del Colegio era conocida por unos como la “Academia General” y como el “Palacio de la Marquesita” por otros. Por fin se contaba con mucha más amplitud. En este curso escolar había 24 Hermanos en el Colegio. El día 7 de diciembre de 1949 (ese año se celebran los primeros 25 años de estancia de los Maristas en Málaga), el Obispo Don Ángel Herrera Oria bendijo la Imagen de Santa María de la Victoria que desde entonces se venera en el Colegio (la talla es obra del escultor malagueño Don Adrián Risueño y fue obsequiada por Don Pascual Taillefer).

El día 6 de junio de 1951, festividad de Marcelino Champagnat, tiene lugar en los patios del Colegio el solemne acto de Coronación de la Virgen de la Victoria, realizado también por el Obispo Don Ángel Herrera Oria. Coincidiendo con este acto se bendijo el primer piso del actual edificio de Educación Primaria, también con arcos de medio punto en su fachada, al igual que la planta baja.

En el curso 1959/60 se superó, por primera vez, el millar de alumnos. En el curso 1962/63, el Colegio necesita otra ampliación. Se añade una nueva planta al edificio, segundo piso, constituyendo a partir de entonces la estampa emblemática del Colegio.

En el curso 1970/71, se empieza la construcción de un edificio de seis plantas: las tres primeras serán ocupadas por los alumnos de Bachillerato, dedicándose las otras tres plantas a la Comunidad de Hermanos.

En junio de 1975 se celebra el cincuentenario de la llegada de los Maristas en Málaga. Entre los actos conmemorativos destaca el homenaje de la ciudad de Málaga al Instituto Marista, acto que presidieron dos antiguos alumnos: el actual Alcalde de la Ciudad, Don Francisco de la Torre Prados, entonces Presidente de la Diputación, y el Alcalde de la ciudad Don Cayetano Utrera Ravassa. El 2 de octubre de 1976 se inaugura un nuevo edificio de aulas que dan a Calle Victoria (actual pabellón de Secundaria), desapareciendo con el mismo el “Palacio de las Marquesitas”. Posteriormente desaparecerá el campo de fútbol, y en su lugar se construyó un pabellón polideportivo, inaugurado el 8 de enero de 1983.

Durante el curso escolar 1985/86 se celebró en toda España el Centenario de la llegada de la Congregación Marista a nuestro país. De tal efeméride queda como recuerdo en el Colegio un rótulo alusivo en la fachada principal del Pabellón Polideportivo que aún hoy permanece y que fue diseñado por el Hermano José Antonio Ciganda.
Las últimas transformaciones que se realizan en el Colegio se realizan en 1989: la construcción de un nuevo edificio de aulas, con fachada, al igual que el anterior, a Calle Victoria, y la remodelación del edificio de 1971, creándose nuevas dependencias y galerías exteriores (característica común de los cuatro edificios de aulas que conforman el Colegio).

En 1989 el Colegio fue distinguido con el “Trofeo Joaquín Blume al mejor Colegio de España en la Promoción del Deporte”. En el curso 1992/93 se superan los 1.500 alumnos matriculados en el Colegio.

El 18 de abril de 1999 Marcelino Champagnat es proclamado Santo y elevado a los altares por Su Santidad Juan Pablo II.

El curso 1999/2000 celebramos en el Colegio nuestro 75 aniversario.


En septiembre de 2008 abre sus puertas una nueva etapa educativa en nuestro Centro. El 2º Ciclo de Educación Infantil es un sueño que se convierte en realidad.